Categoría: Peer Review

Revisores científicos: portadores de la excelencia, agentes de cambio y gestores de relaciones científicas

El revisor científico nace con la publicación de su primer artículo de investigación. Es la primera puerta que se abre para ejercer como evaluador de un manuscrito; pero, es en el oficio, en el constante leer y ejercer un criterio, que nace la expertise de la evaluación. Mas, no solo basta con ser experto en un área temática, también se debe velar por la calidad del trabajo que se presenta, por la oportuna respuesta ante la solicitud hecha por las revistas, por el cumplimiento con los tiempos establecidos, por brindar soluciones y no cerrar las puertas ante la colaboración.

Esta oportunidad no solo se le abre al autor primerizo, sino a toda revista científica; todos sabemos lo difícil que es conseguir revisores que acepten oportunamente la evaluación y lo hagan con la calidad que se merece. Debemos recordar que todo autor que haya publicado en nuestra revista puede ser asignado como revisor, iniciando, claramente, por el eje temático de su artículo publicado.

El editor, revisor de revisores. ¿Cómo se evalúan las revisiones?

El trabajo de evaluación realizado por los revisores constituye la principal garantía de calidad de las revistas científicas. La validez de todo artículo de investigación se sustenta en la superación de un riguroso proceso de revisión realizado por especialistas contrastados en la temática del objeto de estudio propuesto. La revisión, por tanto, representa el elemento diferenciador primordial del proceso de edición científica. El valor final de cada artículo está determinado por la calidad de los informes de revisión que han antecedido a su publicación. Ello implica que los responsables editoriales de las revistas deben aplicar una sucesión de criterios de selección: en primer lugar, identificar a los revisores más cualificados dispuestos a colaborar en la evaluación del artículo; en segundo, comprobar que esos informes de revisión resultan consistentes en términos científicos y respetuosos con el trabajo de los autores, y, por último, seleccionar para su publicación aquellos artículos con mejores valoraciones.

Open Peer Review Reloaded: una nueva especie en medio de los ecosistemas tradicionales de la revisión por pares

La revisión por pares ha buscado medir la calidad, factibilidad y rigurosidad científica. A pesar de que existen diferentes tipos de revisión, en el mundo de la edición científica se hace énfasis en la revisión simple-ciego, doble ciego y revisión abierta. La revisión abierta, o mejor conocida como el Open Peer Review (OPR), en Iberoamérica, sigue causando interrogantes e inquietudes, pero a nivel mundial es una práctica que se ha ido implementando y consolidando. Y es que entender la revisión abierta como el solo hecho de dar a conocer la identidad de los autores y revisores, es apenas la punta del iceberg. El OPR, al implementar nuevos modelos de revisión, ha hecho cuestionar los efectos invisibles e imperceptibles del medio editorial. Un ecosistema que se ha fundamentado en una jerarquización y en unos procesos que, lamentablemente, toman mucho tiempo.

Reciprocidad, elemento central del proceso de dictaminación


Hace algunos meses, en épocas prepandémicas, me encontré a una querida colega en un evento académico. Tras ponernos al día y un poco de conversación sobre asuntos universitarios, me dijo, ya en tono de mucha confianza: “… sé que andas muy involucrado con lo de las revistas, y me parece que lo que hacen es un trabajo muy importante, pero te cuento que yo ya rechazo, desde hace tiempo, todas las invitaciones a dictaminar artículos; es un engorro, nadie las toma en cuenta en nuestras evaluaciones, no valen nada en nuestros currículos y solo quita tiempo… mucho tiempo”.  Asentí un poco con la cabeza pero intenté explicarle que la labor de evaluadores y dictaminadores es vital en el trabajo editorial, que, básicamente, un noventa por ciento de los problemas de cronograma de una buena revista se derivan de problemas prácticos en el proceso de dictaminación, muy particularmente de la tasa de respuesta de evaluadores y dictaminadores y de la natural escasez de expertos puntuales en todas las áreas temáticas.

¿Ciego, doble ciego o abierta?

Si hay algo que caracteriza a las revistas científicas es la revisión exhaustiva de sus publicaciones. Aunque el equipo editorial tiene la decisión de publicar o no un trabajo, es fundamental que no sea una decisión discrecional, sino que para cumplir con el rigor científico que se le presupone, todos los artículos deben pasar por la revisión de profesionales investigadores externos al comité editorial del medio, con tal fin de garantizar la calidad, pertinencia, confiabilidad e integridad de la investigación.

Publons, el arca de los revisores

La reputación de una revista académica se relaciona formalmente con el impacto de las publicaciones y se expresa de manera tangible en las métricas de las principales bases de datos indexadas. Los indicadores como Journal Citation Reports (JCR) o SCImago Journal Rank (SJR), entre otros, evidencian la calidad de la producción científica de la revista y suponen un constante esfuerzo del equipo editorial por descubrir los mejores artículos y proporcionarles una mayor visibilidad.

Descubriendo al autor: Consejos para la identificación de los autores en las revisiones ciegas

El sistema de ciego simple y doble ciego en las revistas científicas tiene sus seguidores y detractores, (hay quien propone, el triple, cuádruple y séxtuple ciego ). No es el objeto de este post hablar de las bondades del sistema, sino todo lo contrario. El objetivo de este post es “hacer que los ciegos vean” (Jn 9:39). No obstante, este texto también está dirigido a los autores que deben aprender a mantenerse en el anonimato y editores de revistas que deben velar por el anonimato de los trabajos en revisión.

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